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Entrevista al ex-lider de la izquierda comunista española

Julio Anguita: "Lo de acabar con ETA es una cuestión de policías y jueces. Dialogar con ellos no sirve de nada"

El antiguo coordinador general de la coalición de izquierda indefinida Izquierda Unida se explaya

Sábado 6 de septiembre de 2008, por ER. Madrid

Sin dejar de criticar algunos puntos flacos y desfasados en los que cae Anguita (como la metafísica defensa del "derecho de autodeterminación", en realidad de heterodeterminación, ya que siempre hay terceros Estados interesados en fomentar el separatismo étnico-religioso para destruir a naciones que consideran enemigas -el caso Kósovo es el más reciente y grave-, y además un privilegio de secesión que subvierte la soberanía nacional española y la igualdad ante la ley de los españoles, ya criticado por ideólogos de izquierdas como James Petras en su polémico artículo "La autodeterminación: una gran decepción" -censurado en varios medios digitales autodenominados de izquierda, en realidad socialdemócratas radicales-; o el federalismo absurdo asumido por influencia pimargalista y krausista-socialdemócrata, cuando el comunismo siempre ha sido centralista y unitario), propios de una izquierda comunista, quinta generación de las izquierdas, fracasada y en muchos puntos obsoleta, no deja de ser un soplo de aire fresco sus declaraciones propias de una izquierda definida real frente a la invasión ideológica socialfascista que el PSOE impone en España

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Julio Anguita, en la actualidad, al lado de una bandera segundorrepublicana
Aunque esa bandera es utilizada por la izquierda indefinida española proetarra y promahometana para justificar sus delirios esquizofrénicos, no deberían olvidar que, aun no siendo la bandera de España hoy, sigue siendo una bandera ESPAÑOLA y NACIONAL

Sobre la Transición Española

«Se está recogiendo el fruto de un apaño entre las cúpulas partidarias y los restos del franquismo que querían pasar el Jordán manteniendo sus privilegios económicos y políticos para la nueva situación. Aquella Transición fue exaltada como modélica, porque se había vuelto al sistema democrático sin traumas y sin sangre. Pero al paso de 30 años se ha visto que aquello no fue así. [...] Este país ha continuado siendo el reino de la corrupción, del robo, del latrocinio y de la especulación, del favoritismo y de la impunidad para los grandes. Todo aquel montaje —que nació con unas Cortes Constituyentes y con una Constitución contradictoria: por una parte, los españoles son iguales ante la ley, pero la Familia Real no lo es— está pasando factura.»

Sobre la transigencia del Partido Comunista ante la Transición

«Se aceptó la Monarquía, la bandera y las reglas del juego. Y el error estuvo en que podíamos haber dicho que lo aceptábamos ante la presión, pero inmediatamente teníamos que habernos posicionado en contra de la Monarquía. El PCE apostó consecuentemente, y es más, la mañana del 24 de febrero todos nos posicionamos bajo las alas de la gallina clueca del Rey. Allí triunfó el golpe. Aquella mañana deberíamos de haber empezado a hacer las cosas de otra manera, y haber convertido España en republicana.»

[...]

«El PCE acepta la Monarquía, la bandera, y una ley que era clarísimamente injusta contra nosotros, la Ley electoral. Hay un momento en que nos creemos que de esa Constitución realmente se puede sacar fruto, pero no ha sido así. Ha pasado el tiempo y ahora se ha demostrado las carencias que tiene.»

Sobre el fallido golpe de Estado del 23 de febrero de 1981

«Pienso que el Rey sabía lo que se estaba cociendo. No me creo que la Junta de Defensa Nacional y el Cesid no informaran al Rey de lo que se estaba preparando. Lo que pasa es que aquí había varios conjurados sobre un silencio y un equívoco en el que estaba mucha gente. ¿Por qué llama Milans del Bosch y pregunta por Armada y le dicen que ni está ni se le espera? Porque saben perfectamente a lo que juegan. Aquí había un acuerdo para que Armada o el elefante blanco convencieran a los portavoces para que en vez de votar a Leopoldo le votaran a él. Era un golpe de guante blanco, incruento, pero al día siguiente reconsideran todos sus actitudes y se muestran solícitos ante el mando de su Majestad, cual gallina clueca. Naturalmente, el Rey borboneó, intentó pastorear, y cortó cuando tenía que cortar. Se puso el traje de capitán general y salió revestido de demócrata, pero estaba en la pomada y aceptó un golpe de timón más bien parecido a la dictablanda de Primo de Rivera que a lo que pretendía Tejero, que era disparatado.»

Sobre el modelo de Estado y soberanía: monarquía o república, España o balcanización

«Estoy convencido de que España mañana será republicana. Y en absoluto considero la Tercera República heredera de la Segunda, sino otra de nuevo cuño [...] lo de hoy es un gazpacho indecente donde las reformas de los estatutos se han hecho como apaños para apoyar a los sucesivos presidentes del Gobierno.»

«Mi idea es un Estado unitario.»

«La soberanía reside en el conjunto de la población de España.»

Sobre el Estatuto de Cataluña, en la práctica, una secesión de España

«¡Una gran chapuza! El error ha sido modificar estatutos sin modificar la Constitución, con lo cual hemos llegado a una especie de monstruo de Frankenstein hecho a pedazos. [...] La Generalidad de Cataluña es Estado español, les guste o no. Y la Lehendakaritza es Estado español, les guste o no, porque el Estado español tiene tres administraciones: la local, la autonómica y la nacional. Por eso, cuando hablamos de la negociación del Estado con las autonomías se comete un error. Será la negociación entre la Administración central y la autonómica.»

Sobre la Constitución Española de 1978.

«Cuando aborda el problema del separatismo, la Constitución republicana le daba al presidente de la República la toma de las iniciativas pertinentes e inmediatas dando después cuenta a las Cortes. Yo estoy de acuerdo con esto. Si hay una Constitución, lo normal es que se cumpla. Lo que pasa es que los que tienen que velar por el cumplimiento de la misma no tienen fuerza moral, porque están atados por pactos y más pactos. Ese es el problema. El famoso consenso ha sido el cementillo que ha ido aguantando este edificio, hasta que llega un momento en que los padres de la patria se encuentran otra vez ante el problema. No es que se rompa España, lo que realmente se está destrozando es la Constitución, que está rota por un consenso mal entendido.»

Sobre la pinza de Partido Popular e Izquierda Unida contra la socialdemocracia en el Gobierno de Felipe González.

«La llamada pinza se produce con el PSOE como representante del crimen de Estado, del robo de fondos reservados, de la corrupción, con ministros encarcelados... ¿O es que ya nadie se acuerda? En ese instante, ¿cuál es la coincidencia con el PP? Pues simplemente reclamar democratización, limpieza, investigación y lo que cualquier partido democrático y decente hubiera hecho. Coincidíamos en pedir la dimisión de Felipe González. Pero hay dos cosas que nos diferencian: Aznar le pide a Felipe que dimita y convoque elecciones, y yo pensaba que Felipe tenía que dimitir, pero sin elecciones, que gobernara otro líder de su partido. ¿Por qué se dice que nosotros fuimos los responsables de que Aznar ganara?»

«Jamás me he arrepentido de la famosa pinza. No podíamos ser cómplices del robo, de las torturas, de la cal viva, porque fuera un partido de izquierdas quien lo hacía. No podíamos ser cómplices con nuestro silencio, aunque luego se haya engañado a los ciudadanos diciendo que Anguita fue el responsable de que el PSOE perdiera. No es cierto, el PSOE perdió porque era lo contrario a la honestidad, la honradez y a lo que debe ser un partido de izquierdas. El que comete un crimen es un criminal, y nosotros no podíamos mirar hacia otro lado.»

Sobre el socialfascismo español.

«El Partido Comunista ha sido siempre grande en las condiciones de la excepcionalidad, en la Guerra Civil, en la Dictadura luchando contra Franco, y al crearse la situación de la Transición hubo una cierta normalización, y tragamos muchas cosas. Nos normalizamos, pero a la baja. En todos estos años, el PSOE ha pretendido que seamos la segunda marca, para utilizarnos. Y nosotros hemos caído en la trampa.»

«Hay que reconocer que esta estrategia les ha salido muy bien. El PSOE ha conseguido que a su izquierda quede un inmenso campo, y sin jornaleros que lo trabajen, porque a su derecha le ha invadido el terreno ideológico el PP, cuyas políticas fiscal y económica son calcadas. Rajoy se ha dado cuenta de que eso del viaje al centro no es, ni más ni menos, que coger el sitio del que se ha apoderado el PSOE.»

«A IU le ha pasado de todo en este tiempo. Y dentro hemos tenido muchos traidores. Hubo un tiempo en que, de los ocho que mandaban en el secretariado, cinco querían traicionar nuestro proyecto. [...] al final nos situamos equivocadamente al lado del PSOE por una cuestión de dignidad mal entendida.»

Sobre ETA

«Después de tantos intentos en estos años, hay que concluir que lo de acabar con ETA es una cuestión de policías y jueces. Dialogar con ellos no sirve de nada. Esta gente no entiende lo que puede significar la lucha política, y además ya han hecho de la violencia un modus vivendi.»


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