El Revolucionario

Portada > China > Gran éxito de China en sus Juegos Olímpicos

El Imperio del Centro demuestra su poder ante el mundo

Gran éxito de China en sus Juegos Olímpicos

Los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 se presentan como los, hasta ahora, mejores de la Historia

Domingo 24 de agosto de 2008, por ER. Yenán

China se afianza como la primera potencia deportiva mundial al alcanzar las 50 medallas de oro, superando a Estados Unidos que, sin embargo, superan a los chinos en el total de medallas

JPG - 73 KB
"El Nido", iluminado con fuegos artificiales
Los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, un gran éxito del "Imperio del Centro"

De la fastuosa ceremonia de apertura a la no menos brillante ceremonia de clausura, la República Popular China ha maravillado al mundo con unos Juegos Olímpicos casi milimétricamente estudios, cuidando hasta el más mínimo detalle en lo que ha supuesto una presentación al mundo de su poderío deportivo, extensión de su creciente poder político. La República Popular que Mao fundara tras el triunfo de la Revolución en 1949 ha superado al Imperio Estadounidense (el único Imperio Realmente Existente) en cuanto a medallas de oro se refiere —50 chinas frente a 36 estadounidenses—, aunque los estadounidenses rebasan a China en el total de medallas —110 norteamericanas frente a 100 de la China popular. Desde las Olimpiadas de Seul, Corea del Sur, de 1988, ninguna nación política conseguía llegar a igualar o superar las 50 medallas, ya que en las Olimpiadas surcoreanas fue la Unión Soviética el último país en pasar de esa cifra, con 55 oros.

Los JJ.OO. de Pekín comenzaron con una pomposa y espectacular ceremonia en la que se presentaba los grandes logros históricos de la esfera cultural china. Poco más que se decía que la pólvora, la imprenta, el papel y otros inventos, elementos del espacio antropológico, de la cultura, eran de origen chino, presentándose a sí misma la cultura china como cuna y origen de la civilización. Aparte de determinados elementos políticamente correctos (la apelación a la Armonía, palabra muy de moda en los políticos chinos, armonía con el resto de Estados, una armonía sin la cual su imparable ascensión como posible nuevo Imperio universal no sería viable), China presentó al mundo una nueva alternativa, su alternativa, frente a la dominante esfera cultural anglosajona, sin la cual, hay que decirlo, China no podría haber avanzado tecnológica y económicamente, valiéndose de parte de sus recursos (logísticos, financieros, estratégicos) para conseguir superarlos en el futuro a medio plazo.

El Comité Olímpico Internacional, presidido por el belga Jacobo Rogge, dio su total respaldo a China en estos Juegos, aunque en la clausura Rogge no se atrevió a decir que se trataban de los mejores Juegos Olímpicos de la Historia. A pesar de las críticas venidas desde los grupos de izquierda indefinida que a nivel mundial han actuado pidiendo la «autodeterminación» del Tibet (y dentro de China, mediante actos enajenados de propaganda de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de cuño liberal) o del «Turquéstán Oriental» (la región autónoma de Xinquiang, al noroeste de China, de etnia mayoritariamente uygur y de religión islámica), auspiciados por terceras potencias (Estados Unidos, el eje franco—alemán, entre otros) bajo un infumable manto de fundamentalismo democrático, el COI ha afirmado que estos Juegos han sido más que positivos para China y han dejado un gran legado para el país asiático.

Ataques dentro y fuera de China

JPG - 60.3 KB
El Dalai Lama con Carla Bruni
El eje franco-alemán, "adalid de la Europa sublime, de los Derechos Humanos y de la democracia y el progreso", no duda en apoyar mundialmente a líderes políticos reaccionarios

Sin embargo no faltó la polémica de principio a fin ni los ataques al gran Estado de la Izquierda Asiática. El presidente francés, Nicolás Sarkozy, amenazó con no ir a la ceremonia de inauguración de los Juegos en protesta, según el gabinete galo, por la represión en el Tibet. Sin embargo, al final apareció en el flamante estadio olímpico pekinés, conocido como «el nido». A pesar de ello, el eje franco—alemán (Alemania y Francia son los Estados dominantes de ese nido de tiburones llamado Unión Europea, proyecto imperialista que pretende dejar en un segundo o tercer plano a otras naciones políticas europeas bien sea neutralizando sus acciones —Polonia, Italia— bien sea mediante su balcanización —España, Bélgica, Reino Unido—) no pudo dejar de seguir fomentando el neofeudalismo en tierras asiáticas. Desde Alemania se intensificaron las emisiones de radios proseparatistas islámicas de Xinquiang y la flamante nueva esposa de Sarkozy, la ex—modelo Carla Bruni, recibió hace pocos días al Dalai Lama, líder neofeudalista tibetano que no perdió la ocasión para arremeter contra China.

Por su parte, el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Jorge Bush II, hizo declaraciones en defensa de los Derechos Humanos, la democracia de mercado pletórico y una mayor tolerancia (esto es, absolutismo) del Partido Comunista de China para con los ciudadanos de la República Popular. Además, el asesinato nada más comenzar los JJ.OO. de un ciudadano estadounidense a manos de un individuo chino —que posteriormente se suicidó, posiblemente al no poder soportar la carga de culpa que pesaba sobre sí—, todavía sin aclarar, enturbiaron un poco lo Juegos, que sin embargo continuaron discurriendo con total normalidad y con un enorme éxito nacional e internacional.

Musulmanes sí; hispánicos no

JPG - 38.9 KB
La atleta de Bahrein Rakia Al-Gassra
La civilización grecolatina, la única realmente existente, demuestra su propia putrefacción permitiendo competir a esta atleta con semejante traje

Aunque la tolerancia, el fundamentalismo democrático y la mala fe hipócrita del Comité Olímpico Internacional y del propio Comité Olímpico Chino —quizás dejándose llevar por lo políticamente correcto y siguiendo sus intereses específicos, esto es, sus planes y programas—, se dejó notar en torno al deseo de la delegación española, que trató de llevar un crespón negro en honor a las víctimas del accidente aéreo ocurrido en el Aeropuerto de Barajas, en la capital española, que ha costado la vida a 154 pasajeros. El COI y el COCh no lo permitieron, con la excusa de no permitir símbolos ajenos al «espíritu olímpico». Sin embargo, sí se permitió, para no provocar «iras innecesarias» ni ofender «sensibilidades», que la atleta de Bahrein, Rakia Al—Gassra, musulmana, compitiera con un «traje olímpico—islámico», por llamarlo de alguna manera, que sólo permitía ver su cara y sus manos. Los grupos fundamentalistas democráticos de todo el mundo han justificado este bochornoso hecho comparándolo con los trajes de neopreno de los nadadores olímpicos, o incluso, comparándolos con las cruces o medallones que llevaban colgados los atletas cristianos de todo el mundo. ¿Acaso el miedo al terrorismo yihadista suicida musulmán y, además, la necesidad de petróleo, hace que la «todopoderosa» China también ceda ante los representantes más claros del pensamiento reaccionario medieval, los musulmanes? ¿Acaso los españoles no pueden rendir homenaje a sus muertos, mientras que una mujer musulmana puede exhibir, con orgullo, su condición de «ser inferior» sometido al varón, que eso es lo que es la mujer en el Islam?

Del Continente Asiático al Continente Anglosajón

El la ceremonia de clausura Londres, ciudad que cogerá el testigo de Pekín en el año 2012, ofreció una demostración de algunos elementos básicos y característicos de su cultura, en donde las tribus urbanas, el multiculturalismo y el rock (tocó el ex—guitarrista de la banda británica Led Zeppelin, Jaime Page), elementos supuestamente subversivos pero en realidad resultado del desarrollo de las sociedades del bienestar y de la democracia de mercado pletórico de origen anglosajón, sin los cuales su supremacía sociocultural a nivel mundial no sería posible, fueron los rasgos explotados, además de iconos de la llamada cultura pop como el multimillionario asalariado David Beckham.

En definitiva, unos Juegos Olímpicos que han constituido un rotundo éxito político, diplomático y económico de la República Popular China, que le ha permitido presentarse al mundo como el «Imperio del Centro» —expresión muy utilizada en la cultura china, de hecho es el significado de la palabra «china»—, como la nación de la que ha emanado la civilización y que, como un atractor, pretenderá hacer girar a su alrededor a todos los Estados mundiales, como giran alrededor del Sol, por mor de la gravedad, los planetas. Eso sí, todo con permiso de Estados Unidos y de sus aliados más directos (con el Reino Unido a la cabeza, los próximos anfitriones olímpicos).


El Revolucionario, el diario hispano global de crítica del presente
Seguir la vida del sitio Cumple con el estándar XHTML 1.0 Transicional Página realizada con hojas de estilos
Porque el Mundo sigue girando