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Después de una hablar ante el parlamento y de reunirse con el mismísimo Ahikito

La visita de deshielo de Wen Jiabao concluye entre los mejores deseos

La parte japonesa expresó también sus grandes esperanzas en el futuro de las relaciones sino-niponas.

Martes 17 de abril de 2007, por ER. Shangai

Después de 22 años, y justamente cuando se cumplen 35 de la normalización de relaciones diplomáticas plenas entre Japón y la República Popular China, otro primer ministro chino, Wen Jiabao, ha tenido ocasión de hablar ante la cámara baja nipona. Como es propio de estas ocasiones tan señaladas, Wen expresó ante los diputados japoneses la retórica armonista más voluntariosa

De hecho, y sin perjuicio de que el premier Wen procediese sin duda a recordar a sus viejos enemigos nipones su «escasamente honroso» pasado depredador y las trapacerías cometidas a lo largo del sudeste de Asia, y ello invitando además a sus huéspedes a «tomar una actitud responsable hacia la historia», el primer ministro de la República Popular no dudó tampoco en emitir, ante los diputados presentes en la dieta japonesa, una borrosa y huera batería de buenos deseos de cara al futuro de las relaciones diplomáticas entre ambas potencias asiáticas con la que sus interlocutores del extinto Imperio del Sol Naciente sintonizaron también de un modo pleno.

Sin embargo, y como aviso a navegantes, Wen dejó verdaderamente muy clarito que Japón ha de dejar a un lado sus notorias «simpatías» hacia el secesionismo de los gobernantes de la isla de Formosa toda vez que , como advirtió ante la dieta el mismo primer ministro de la RPCh: « Nos esforzaremos con todo nuestro poder en conseguir una resolución pacífica para el asunto de Taiwán pero nunca toleraremos la independencia. Esperamos que Japón pueda entender la naturaleza altamente sensitiva del problema taiwanés de acuerdo con sus compromisos, y trate este asunto con prudencia»... Es decir, Japón debe de darse cuenta que sería altamente irresponsable de su parte, permitirse interferir con la Paz que Pekín trata por todos sus medios de reestablecer en su provincia isleña.

Precisamente tales deseos alicianos de armonía y buen entendimiento a través del diálogo debieron, según informaba la prensa del archipiélago, salir también a la palestra durante la entrevista que mantuvieron durante la visita de la delegación china, el camarada Wen Jiabao y el Emperador Ahikito, vástago precisamente del monarca japonés en cuyo nombre inició el Imperio del Sol Naciente una expansión por su particular «espacio vital» asiático que debería haber durado «tres veces diez mil años» (banzai banzai banzai) si no hubiese estallado claro está, la bomba arrojada por el Eona Gay sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945 dando así al traste con el último baluarte de resistencia que todavía podía oponer el arrumbado «eje» ( pues que Italia y Alemania habían capitulado ya para entonces) a los nuevos imperios en ciernes de consolidación: la Unión Soviética y los Estados Unidos de América del Norte. Curioso meeting, nos parece en todo caso, este que mantuvieron el monarca japonés ( venerado no lo olvidemos como un dios en la mitología shintoísta) y el líder comunista chino ( que será evidentemente ateo militante) que sin duda muchos contemplarán como el mejor testimonio de que «hablando se entiende la gente».

También durante su viaje al Japón, el camarada Wen tuvo ocasión de conversar con diferentes dirigentes de los partidos políticos japoneses en el edificio de la dieta. Entre ellos, hemos de destacar a los líderes de formaciones tales como el gobernante Partido Liberal Democrático, el Partido Nuevo Komeito ( de inspiración budista, es decir, los más aproximados exponentes de la derecha absoluta nipona), el Partido Democrático de Japón, el Partido Social Demócrata, y el Partido Comunista Japonés. Ante estos legisladores, Wen insistió en que «China y Japón son vecinos y su misión común es desarrollar los lazos e incrementar la cooperación mutua beneficiosa.» añadiendo además , como si dijera algo, que « al Partido Comunista de China le gustaría cooperar más ampliamente con los partidos japoneses y llevar los lazos bilaterales delante de una manera saludable y estable».

El jueves y para que mejor se vean por donde pueden ir los tiros de estos lazos «mutuamente beneficiosos», Wen y Abe inauguraban en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores en Tokio, el Forum de Diálogo Económico Chino Japonés cuya primera sesión tendrá lugar en Pekín a finales de año. A juzgar de las explicaciones ofrecidas por ambos mandatarios , el Forum, copresidido por el Ministro de Exteriores japonés Taro Aso y el vice Primer Ministro chino Zeng Peiyan, servirá para que ambos países puedan, en la medida en que sea hacedero, coordinar sus estrategias económicas en lo tocante sectores tan candentes como puedan serlo la energía, las nuevas tecnologías o los derechos de propiedad intelectual así como mejorar los canales de cooperación entre ambas naciones en contextos como la ronda que la OMC celebra regularmente en Doha, donde evidentemente cada sociedad política está de acuerdo con todas las demás en algo muy preciso, a saber: «todas ellas quieren Milán».


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