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Según se especifica en los documentos de la Comisión Nacional para el Desarrollo y la Reforma.

El undécimo plan quinquenal reserva mil millones de yuanes para destruir las «minorías étnicas» de China.

Avanza el proceso de holización en la «Nueva China».

Lunes 26 de febrero de 2007, por ER. Shangai

El undécimo plan quinquenal que la República Popular China, bajo el timón de Hu Jintao, emprenderá en los próximos años contempla la inversión de más de mil millones de yuanes (131 millones de dólares useños) en el lisado de las llamadas «minorías étnicas» que habitan las regiones más meridionales de la China Popular.

Como es sabido algunas áreas del Sudoeste de la República Popular China, en particular de sus provincias de Yunnan, Guangxi o Gizhou ( cerca de las fronteras con Vietnam, con Birmania ) permanecen habitadas por llamadas minorías «étnicas» , es decir: por ciudadanos chinos no pertenecientes a la raza mayoritaria Han. Muchas de estas minorías han venido manteniendo, a trancas y barrancas y a pesar de la presión revolucionaria ejercitada por el ortograma de la izquierda asiática, sus costumbres, sus «modos de vida», sus «tradiciones religiosas» ( chamánicas o animistas, es decir, primitivas y delirantes) y también sus «lenguas vernáculas», sin perjuicio de que, como es bien natural, ninguna de estas lenguas ( pensemos en los idiomas miao o zhuang) esté reconocida en nuestros días en la República Popular cuya única lengua nacional tras la revolución comunista y la derrota de Pu Yi, cabeza visible de la dinastía manchú ( «el último emperador») ha venido siendo y todavía es , el chino mandarín.

Esta circunstancia por supuesto, a pesar de las protestas de muchas «organizaciones no gubernamentales» de occidente, es cosa bien comprensible desde las premisas de la racionalización por holización propias de la izquierda definida en sus diferentes generaciones pues que, ¿ acaso podría suponerse admisible, por parte de las autoridades de la «Nueva China» que en 1949 llevó a término una revolución de signo «marxista-leninista», el mantener a tales «indígenas» en su condición de tales, esto es, angostados en su condición de «salvajes» que habitaran «reservas» ( o lo que es equivalente: terrarios o zoológicos) donde se conservasen intactas, y con tolerancia exquisita, sus mitologías más delirantes o sus hablas más primitivas para solaz de los turistas curiosos, interés de antropólogos o lingüistas varios o simplemente para dar alimento a las «denuncias» - en el fondo, ya se ve, enteramente racistas- de las «organizaciones humanitarias»?. ¿ No habrá en todo caso que procurar más bien llevar la racionalización holizadora y revolucionaria a término, a través precisamente de la «destrucción», de la «descomposición» de tales anomalías en el tejido político y social de la Sociedad China a fin de que tales «individuos» pertenecientes a las «minorías étnicas» puedan llegar a figurar- ahora como «personas»- en todas las capas del cuerpo político de la República Popular simplemente como lo que sin duda son, esto es, «ciudadanos chinos» a mismo título que otros «ciudadanos» de etnia Han?. Y si esto es así, no se tratará entonces en una palabra, de «reventar» tales grupos étnicos, de conseguir por todos los medios que semejantes «etnias» desaparezcan como tales.

En efecto así lo han venido considerando los dirigentes del Partido Comunista, y acaso por estas razones la Comisión Nacional para el Desarrollo y la Reforma pudo anunciar el jueves que el 11 Plan Quinquenal que se desplegará en los próximos años prevé una partida de más de mil millones de yuanes destinados al desarrollo urbano de las áreas donde viven estos «indígenas» a fin de que tales áreas no se conviertan precisamente en «reservas sioux». Asimismo, el Ministerio de Finazas aportará también por su lado, entre los años 2006-2011, idéntica suma de dinero a mejorar los ingresos mensuales medios de estas «comunidades» que todavía se ven, en ocasiones, gravemente discriminadas social y económicamente por razón de un «racismo ambiental» que ni siquiera cincuenta años de socialismo asiático han podido barrer sin resto.

Ya el décimo Plan Quinquenal ( 2001-2005) la Comisión Nacional para el Desarrollo y la Reforma invirtió cerca de cuatro mil millones de yuanes en- y esto es especialmente interesante- la tarea de desplazar a cantidades masivas de miembros de las susodichas «minorías» desde las áreas empobrecidas y remotas donde acostumbran a vivir ( es decir, su «nicho ecológico») a ciudades florecientes como Shanghai, Pekín o Nanchang.


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