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La educación en España agoniza

Carta a Rajoy

Docencia y corrupción

Sábado 18 de junio de 2016, por Miguel Ángel Navarro Crego


Estimado señor Don Mariano Rajoy, estimado presidente en funciones de la Nación política española: El que comienza esta misiva y toma recado de escribir para dirigirse a usted con todo respeto, es funcionario del Estado desde 1987 y con casi treinta años de experiencia en la labor docente, primero como profesor agregado de Bachillerato y en los últimos lustros como degradado docente de Secundaria. Por eso quisiera compartir con usted, y dadas las altas responsabilidades políticas y gubernamentales que ostenta, algunas de las cuitas que en materia de Enseñanza y de docencia aquejan a muchos discentes en éste, nuestro fragmentado solar hispano.

No sé si usted tiene conocimiento de los principales vicios que laceran, de forma casi mortal, el cotidiano ejercicio de la transmisión de conocimientos y por ende de valores a nuestros adolescentes. Pero de no ser así quisiera yo, si no le parece osadía y como ciudadano responsable, recordárselos a usted, que también es a buen seguro un responsable ciudadano. Pues tengo que comunicarle una muy mala noticia, y ello con modestia y sin pretender ser exhaustivo, ni caer en la lenguaraz bachillería que tantos menguados “Sansones Carrasco” de la cosa pública exhiben con impudicia, cuando pretenden sentar cátedra al pontificar sobre la Educación en España (a para mejor decir, en lo que, por desgracia, va quedando de España). Noticia, que si usted tiene tiempo para reflexionar un poco en una pausa de sus muchos quehaceres, entenderá que es corresponsable y causa eficiente de la actual situación política española, de la que su persona y su partido también son partícipes y víctimas.

La pésima noticia es la siguiente: La docencia en España está corrupta. La Enseñanza en Secundaria huele a podrido.

Cuando llevamos décadas consintiendo que se llame “Democracia” y “calidad de la Enseñanza” a que los alumnos adolescentes sean mimados, consentidos y adulados hasta la extenuación por políticos y periodistas de medio pelo; a que un tropel de Leyes Educativas, a cual más pánfila, ingenua y perversa, hagan imposible al profesorado orientarse en un galimatías legal que sólo fomenta arbitrariedades por parte de bastantes docentes, directores e inspectores educativos; cuando llevamos décadas postrados ante las injerencias de sindicatos que comen del pesebre (algunos de ellos trufados de ideología política antisistema); cuando por dejación de funciones consentimos, poniéndonos de perfil a fuerza de Prozac, que padres prepotentes e inconscientes de su genuina labor educativa para con sus vástagos, menosprecien u ofendan a los que trabajamos en esta hermosa profesión, al exigirnos de forma amenazadora y a veces agresiva que aprobemos a sus hijos sin esfuerzo y mérito, creyendo que así les hacen algún beneficio; cuando permitimos todo esto, digo, es España, es la Nación, el pueblo soberano, quien se arruina. Y ésta, como usted bien sabe, es la peor de las crisis.

Cuando un director (¿corrupto?) de un centro de Secundaria, y para medrar en la Administración, coacciona a un profesor, a un funcionario, para que convierta un “cero” en un “cinco” por arte de un “eticismo fundamentalista” donde todo vale, “todos somos iguales sin importar el saber”, porque “el alumno y sus padres siempre tienen razón ya que son un voto agradecido”, insisto de nuevo en que es España la que pierde y somos los españoles lo que nos retratamos como un país que sigue siendo de charanga y pandereta, aunque ahora la mediática musiquilla demagógica la toque el señorito Pablo Iglesias, en esa oscura caverna de las vanidades que es la telebasura, en la que ustedes le han dado tanta cancha al nuevo führer del rancio y peligroso socialfascismo.

Por eso le participo también que el que esto escribe tiene el dudoso honor de haber sido condenado en vista oral por pretender denunciar torpemente todo este caótico y lastimero estado de cosas; aquí, en mi pequeño mundo entorno que es la comarca del Nalón, y desde Asturias: hermosa raíz y cuna de España. Le ruego que no se tome a mal si le confieso, ahora que nadie nos oye, que represaliar al mensajero por ejercer la libertad de expresión como denuncia, al intentar hacerme oír en los medios de comunicación, no es la mejor manera de solucionar los problemas que aquejan a la docencia en España. ¡Pero qué le voy a decir que usted no sepa sobre cómo entiende el PSOE la libertad!

Que urge un Pacto de Estado por la Educación, y no cualquier pacto y no a cualquier precio, es algo que como yo usted también sabe: un pacto de Estado que ponga fin a tanto desmán y a tanta anomia moral por exceso de confusión. Ya Descartes nos recordaba, en su Discurso del Método, que una Nación bien gobernada es la que tiene pocas leyes (pero evidentes, claras y distintas, no oscuras y confusas), y conocidas, respetadas y cumplidas por todos. Un Pacto de Estado, subrayo, por el cual un aspirante a profesor pueda presentarse a unas oposiciones en todo el territorio nacional con garantías de equidad y sin verse lastrado por si domina o no tal o cual lengua vernácula, cuando es el español el idioma que a todos nos une y nos ennoblece y que nos sigue engrandeciendo allende el Atlántico. Un Pacto que facilite que unos padres puedan matricular a su hijo en el centro que deseen sin que se le pongan trabas lingüísticas. Un Pacto que garantice de nuevo la libertad de cátedra en el Bachillerato, consagrada en nuestra Carta Magna, y que hoy palidece porque dado el alto abandono escolar y el pésimo nivel de compresión lectora y matemática ya no hay casi nada que enseñar a unos alumnos que en la ESO han transitado en una tierra de nadie tras casi “aprobar por disposición legal”, pero que permanecen ayunos de conocimientos indispensables y de hábitos de trabajo y estudio.

Y no está de más recordar que, aunque hay excelentes profesionales, los Psicólogos y Pedagogos con sus “gabinetes de desorientación”, y manejando esas jergas pseudocientíficas como formas de brujería (Stanislav Andreski), han sido a veces, y sobre todo en manos de los gobiernos socialistas y nacionalistas, los nuevos comisarios políticos de la “Democracia Coronada”, dedicados a fomentar la nefasta ideología que ha pervertido irremediablemente la docencia, anulando todo principio de autoridad, capacidad y mérito. Esto es algo que usted conoce bien y de lo que en parte es responsable y no sólo la Izquierda presa del “Fundamentalismo Democrático”, que cree que los problemas de la Democracia se solucionan con más Democracia. Ingenuidad hipócrita que tanto daño hace a España cada día, cada hora y cada minuto en los institutos.

Que la generación de la nefasta LOGSE ya está aquí, ya está en el Poder mediático y político usted lo sabe, yo lo sé y casi todos en nuestra nación lo sabemos. Pues la mentalidad de algunos jóvenes que nutre el confuso pensamiento de PODEMOS es buen ejemplo de ello: idolatría animalista, vejación de símbolos católicos, doble rasero moral ante la amenaza yihadista, memoria intrahistórica parcial y torticera, fomento de la ideología de género como “secreta guerra de los sexos”, nula o ingenua noción de lo que significa la idea de “Cultura”, etc.

Por eso yo espero, y quiero confiar, que, aunque usted ha traicionado a su electorado al decir de ciertos observadores políticos, va a luchar contra el caciquismo autonómico en materia docente, esforzándose por recentralizar la Enseñanza en lo que tiene de medular y en aras de la igualdad de todos los ciudadanos, para que, entre otras cosas, el cuerpo de Directores sea el de unos docentes y gestores bien formados, con veteranía, experiencia, autoridad y solvencia para poner en su sitio a padres y alumnos, y no para controlar ideológicamente a sus compañeros cual leguleyos arribistas, que utilizan sus cargos sin escrúpulos (algunos hay) como trampolín político. Para ello sería imprescindible revitalizar y centralizar el Cuerpo de Catedráticos por oposiciones serías y rigurosas, ajenas a toda ideologización o mercadeo partidista, anhelando que dicho Cuerpo fuese el orgullo, la luz y el espejo del Bachillerato en conexión fluida con la Universidad.

¡Piénselo siquiera un momento señor Rajoy! Se lo dice alguien, orgulloso hijo de la clase obrera, proletario de la Enseñanza, que en los años de la Transición pudo estudiar con bastante esfuerzo (y no sólo con becas), al que nunca le han regalado nada (pues nada hay gratis en la vida), y que lleva soportando, hasta el acoso personal y con menoscabo de su salud, todo este degradante estado de cosas en los últimos veinte años.

Me despido de usted y no le robo más tiempo de su apretada agenda, recordándole que nombrar al señor José Ignacio Wert ministro de Educación y pretender eliminar la Historia de la Filosofía de Bachillerato ya tan paupérrimo (lo mismo que procuraba Zapatero pero por otros motivos), no ha sido uno de sus aciertos en la pasada legislatura. La LOMCE es demasiado deficiente y corta de ambiciones como para no recordarnos los mismos “tics” de “Fundamentalismo Democrático” y de “Pensamiento Alicia” de los que con tanta desfachatez hizo gala el anterior presidente recién mentado.

El día en que usted y otros como usted desarrollen un bachillerato serio de cuatro o cinco años para toda España, para todos los españoles y españolas, y, lo que es más importante, vuelvan a refrendar sin ambages la autoridad del profesor en el aula, ese Arte que es la Educación y la docencia, como nos enseñó Giner de los Ríos, volverá a florecer y con él la Nación Española.

De no ser así, señor Mariano Rajoy, el diarreico voluntarismo del Frente Popular no sólo se comerá al PSOE, sino que le quitará a usted la merienda ante sus narices y España será para perjuicio de todos los ciudadanos una república bananera socialfascista y un sueño pretérito que apenas se podrá susurrar. Acépteme el consejo, se lo digo de corazón, que por suerte sobreviví entre 2004 y 2008 en el instituto en el que trabajo y al que quiero, en un Departamento de Filosofía convertido en una “cheka estalinista”. De aquellos polvos estos lodos,… y es que la sombra Podemita es alargada.

Como ateo por obligada profesión filosófica, pero como ferviente católico por devoción, le deseo un buen día y le digo un “hasta luego Mariano”, con un cariñoso y cordial saludo.

Yo, Miguel Ángel Navarro Crego, profesor, Jefe del Departamento de Filosofía y desde el I.E.S. “Jerónimo González” de Sama de Langreo a 17 de Junio de 2016 de la Era Cristiana.


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