El Revolucionario

Portada > Rusia > Tensión política en Rusia

Problemas en la Duma

Tensión política en Rusia

La oposición se retiró parcialmente del parlamento en protesta por la manipulación electoral

Domingo 18 de octubre de 2009, por ER. San Petersburgo

Sin embargo en la sesión del viernes, Rusia Justa y el Partido Liberal Democrático decidieron su vuelta a la cámara. Por ahora sólo los comunistas se mantienen al margen del parlamento

El miércoles de esta semana, los tres grupos parlamentarios opositores al gobierno de Rusia Unida, abandonaron la Duma como protesta ante lo que consideran clara manipulación de los resultados en las elecciones celebradas en varias regiones rusas. En el plano práctico la estabilidad del gobierno está garantizada. El partido de Medvedev y Putin ocupa trescientos quince de los cuatrocientos cincuenta escaños de la cámara, mayoría más que suficiente para impulsar cualquier proyecto legislativo o cambio constitucional sin tener que contar con la oposición.

No obstante, el gobierno ruso desea transmitir una imagen conciliadora ante sus ciudadanos, y se ha mostrado favorable a investigar las denuncias de fraude. El presidente de la Comisión Electoral Central, Vladimir Churov, está dispuesto a comparecer en el parlamento. Los liberal-demócratas (ultranacionalistas) y los diputados de Rusia Justa no han tardado demasiado en rendir posiciones. El viernes participaban de nuevo en las sesiones de la Duma. El líder del Partido Liberal Democrático y vicepresidente de la cámara baja, Vladimir Zhirinovsky, manifestaba: «Todas las cuestiones concernientes a las elecciones serán tranquilamente decididas con el jefe del Estado».Por su parte el portavoz de Rusia Justa, Nikolay Levichev, declaraba: «Lo que sucedió el miércoles es una buena lección. Fue una acción no planificada, pero no fue un suceso casual. Fue un minuto de justicia, que obligó a los dirigentes de la Duma y del país a escuchar la voz de la oposición».

Desde esta corresponsalía opinamos que la acción de la oposición no tendrá efectos reales sobre los resultados en las elecciones regionales. Ni las instituciones ni el partido gobernante que las controla, van a hacer nada serio para subsanar las irregularidades. Las minorías parlamentarias querían protestar de manera simbólica buscando primeramente la legitimidad ante su electorado. Se trata de mandar un mensaje: «Nosotros no somos ellos. Tenemos otro proyecto político». Aportar ciertas dosis de diferenciación es aún más necesario en el caso de los liberales y de Rusia Justa. Su grado de implicación con el gobierno es mayúsculo: apoyaron la investidura de Putin y poseen cargos en el entramado de poder. Sin ir más lejos, el presidente del Soviet de la Federación (senado) pertenece a Rusia Justa. He aquí la segunda parte del asunto: una vez enviado el mensaje «somos diferentes» toca decidir tranquilamente con el jefe del Estado, en palabras casi textuales de Zhirinovsky. Las cuotas de poder son las cuotas de poder y de eso es de lo que hablan los políticos.

Si los comunistas no han dando todavía su brazo a torcer no es porque su estrategia frente al poder difiera sobremanera de la de las otras minorías de la Duma. Pero sí se dan variaciones en el plano simbólico y cuantitativo: el PCFR se considera heredero de la tradición soviética, jugó un papel muy destacado en la vida política de la década de los noventa (mayorías en la Duma, posibilidades reales de acceso a la presidencia de la república) y sigue siendo la segunda fuerza del país tras Rusia Unida. Por eso no pueden vender tan barato su apoyo al gobierno, y su propio peso político e institucional les obliga a marcar con más tacto los tiempos de negociación con el poder. Ya se sabe, en la Rusia actual lo más importante no es ser oposición sino parecerlo.


El Revolucionario, el diario hispano global de crítica del presente
Seguir la vida del sitio Cumple con el estándar XHTML 1.0 Transicional Página realizada con hojas de estilos
Porque el Mundo sigue girando