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No tolerará los ataques del Eje Franco-Alemán

China dice que «trazará una línea roja para Europa»

La diplomacia del «Imperio del Centro» afirma la unidad nacional china

Sábado 13 de diciembre de 2008, por ER. Yenán

En un comunicado aparecido en el Diario del Pueblo, la República Popular China condena la reunión traicionera del presidente francés Nicolás Sarkozy con el neofeudalista Dalai Lama y afirma rotundamente que defenderá la dignidad nacional. Por su trascendental importancia lo reproducimos íntegramente

El castigo que impone China a Nicolás Sarkozy por su provocación supone una línea roja que China ha trazado para la diplomacia francesa de manera que Europa sepa cuáles son los problemas en que China no puede tolerar su intervención por concernir a los intereses esenciales del país.

Días atrás Sarkozy reiteró su provocación contra China en el supuesto problema del Tíbet, lo que provocó grandes descontentos entre el pueblo chino. Como Sarkozy insistió en entrevistarse con Dalai Lama, la parte se ve obligada a aplazar la cumbre chino-europea.

Sin embargo, la acción diplomática de China para defender su dignidad nacional ha levantado alborotos europeos, sobre todo, «sorpresa» de unas personalidades francesas. Sostienen que China es «dura» y «hegemónica».

Sarkozy opaca a Napoleón

Al parecer han olvido su historia los que hacen declaraciones gratuitas. Tomemos el caso del señor De Gaulle. En aquel tiempo, EEUU trató de limitar a Francia en la investigación y la fabricación de armas nucleares, debilitando la soberanía francesa para la defensa nacional. En palabras de De Gaulle, trató de convertir a Francia en un «soldado de la Alianza». En respuesta, retiró de la Organización de Tratado Atlántico del Norte. En aquel entonces Francia era la potencia occidental más humillada por parte de la potencia hegemónica. Por lo tanto era la potencia en el campo occidental que más comprendía al pueblo chino en su lucha persistente por defender la independencia nacional y por no sucumbir ante la presión occidental. En 1964 China estaba a punto de convertirse en un país nuclear. Entre el alboroto de sorpresa en los medios occidentales, Francia, bajo la dirección de De Gaulle, rompió primera el bloqueo diplomático de Occidente contra China y estableció relaciones diplomáticas con este país.

Parece que el dirigente francés actual ha olvidado el antiguo dolor después de haberse curado las heridas del pasado. Cuando existe todavía la presión norteamericana sobre Francia, Sarkozy comienza a provocar en la parte más sensible de los intereses nacionales de China. Mientras que los chinos no hacen sino manifestar su descontento en una determinada medida, Sarkozy lo considera «problema» y ciertos medios europeos comienzan a sorprenderse. Esto demuestra que hoy Francia y Europa todavía están viendo en sueño de los siglos XVIII y XIX en su trato con Asia.

En la historia de Francia hubo políticos de gran calibre. Por ejemplo, Napoleón y De Gaulle, quienes mantuvieron una actitud modesta en su trato con China y la respetaban. También existen personajes contrarios. Estos se consideran infalibles ante China, y son gentes no maduras en lo político, sin duda alguna. Sarkozy es uno de ellos. Su entrevista con Dalai Lama demuestra que no sólo no comprende a China, ni a Francia en realidad. Porque sólo busca satisfacción oral, y pasa por completo por alto o no sabe dónde están los intereses nacionales de Francia a largo plazo.

Hay quienes afirman que es demasiado «dura» la reacción de China al acto antichino de Sarkozy. Pero la realidad es que China no hace sino lo que debe hacer en lo diplomático, y esto no tiene nada que ver con lo duro o lo flojo de su política. La unidad nacional es un problema de principio, y es la línea básica de la política que no permite pasar todos los países que defienden su dignidad nacional.

En la diplomacia es preciso mantener una intensidad adecuada

Occidente derrocha ríos de tinta sobre la «amenaza de China». Esto conduce a que ciertas gentes de la comunidad internacional piensen que China debe mantener un bajo perfil diplomático, ser moderada, y desarrollar su fuerza militar en forma «prudente». Es cierto que hay que mantener un perfil bajo, pero ¿hasta qué nivel? La soberanía de Tíbet y Taiwan es interés nuclear de China, y problema de principio que no admite trapasarse. Debemos hacer comprender que este problema es la línea básica y principio de China, y esto es su responsabilidad ante la comunidad internacional.

La diplomacia china debe trazar una línea roja para los países occidentales. Por ejemplo esta linéa que traza China en torno al problema de Taiwan es muy clara. Y EEUU no provocará a la ligera esta línea roja. El presente castigo que impne China a Sarcozy por su acto antichino supone también una línea roja diplomática para que sepa cuáles son los problemas en que China no permite discusión por tratarse de los intereses nucleares del país.

En la actualidad, el estilo diplomático de China adquiere cada vez mayor madurez. Su intensidad se maneja en forma relativamente satisfactoria: una óptima combinación entre la firmeza y la flexibilidad. Tal como lo hizo el señor De Gaulle en su tiempo. Pasó por alto los comentarios gratuitos de EEUU sobre Francia, y se dirigió directamente a China, poseedora de bombas atómicas, para estrecharle mano. La reaccion china con respecto al acto anichino de Sarcozy no tiene otro fin sino defender los principios básicos y los intereses nucleares del país. Esto es lo que hacen todos los países que defienden su dignidad nacional.


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