El Revolucionario

Portada > España > Brujería contra la crisis

No todas las empresas tienen pérdidas

Brujería contra la crisis

Adivinos, brujos y demás estafadores hacen su peculiar agosto.

Miércoles 5 de noviembre de 2008, por ER. Madrid

Los anuncios de echadores de cartas, de venta de bebedizos y pócimas variadas, de expertos en conjuros y otras sandeces, se multiplican en la prensa escrita y llegan hasta los noticiaros de televisión que, seguramente necesitados de financiación ante la retirada de la publicidad por parte de las empresas, se convierten en cómplices de una macroestafa, consentida por el gobierno, que tiene sus causas en el cretinismo imperante en España

JPG - 3.8 KB
Se van a forrar a costa de la crisis
Un ejemplo de sinvergüenza publicitado hasta por el Rey de España, que hace unos años incluso le recibió en audiencia

Con la llegada de la democracia y la paulatina pérdida de la influencia de la Iglesia Católica que, durante años, puso coto a estos desvaríos irracionales, una pléyade de sinvergüenzas se quedó, con sus delirios, el espacio ocupado por aquélla.

Entre otras cosas, porque esta suerte de gentuza dedicada al “esoterismo”, ha sido utilizada como herramienta en el mismo proceso de desplazamiento de la Iglesia de Roma.

La famosa “laicización” de la sociedad española - impulsada secularmente por la ideología socialfascista, de modo coherente con el proyecto nazi de un supuesto “ateísmo” impregnado de paganismo y pensamiento mágico, tras el que se ocultaba un racismo grosero de raíz mitológica, muchas veces cercano al espiritismo y la teosofía (Blavatzsky) y siempre alentado por la irracional creencia protestante de un destino manifiesto- no es un proyecto que defienda un racionalismo mínimo, sino todo lo contrario.

El ideal laicista del socialfascista Zapatero, aliado con la fundación CIVES de estirpe krausista y otros, termina poniendo al mismo nivel del Catolicismo, o incluso por encima, a los delirios espiritistas, nigromantes, quiromantes, etc. orientados a mantener a la población española en un estado de niñez perpetua, de estupidez absoluta.

Pues bien, cuando la crisis económica amenaza con tasas de paro cercanas al 20%, con una deuda externa equivalente al 10% del PIB anual, con una dependencia energética brutal del exterior, una catastrófica balanza de pagos, las constructoras e inmobiliarias arruinadas y una crisis de liquidez de los bancos que hace imposible, la mayor parte de las veces, la adquisición de créditos por parte de pequeñas empresas y ciudadanos en general; y al tiempo que los efectos empiezan ya a ser notorios en las colas de la beneficencia, en la ruina de las familias, en el aumento de la morosidad ... muchos españoles recurren a estos estafadores y se gastan los pocos dineros que les quedan en procurarse “soluciones” irracionales a lo que racionalmente no parece tener solución.

No deja de resultar curioso que a medida que decrece, según los “analistas”, la “confianza –psicológica- de los consumidores”, aumente la credulidad de la gente en esta gentuza.

Pero lo verdaderamente escandaloso es que los medios de comunicación burgueses den cancha, por ejemplo en los telediarios de información general, a estas supercherías.

Es indudable que nos enfrentamos a una dura crisis. Tanto como que el empobrecimiento de la educación y la supuesta “liberación” del “yugo clerical” no ha hecho sino mostrar en toda su cruel y estúpida extensión, el grado de aberración y decadencia en la que, intencionadamente, se ha hecho caer a las gentes, para mayor gloria y descanso de políticos, banqueros y demás.

Mientras el pueblo analfabeto se consuela pensando que los amuletos y sortilegios acabarán por traerles la fortuna, las élites siguen tan ricamente con sus cosas, a salvo de cualquier peligro.

Desde el revolucionario pensamos que una buena política, en relación a estos estafadores sin pudor, sería el restablecimiento de los autos de fe. Como cantaba, hace años, Javier Krahe: "La hoguera, la hoguera, la hoguera". Por lo menos, en sentido figurado.


El Revolucionario, el diario hispano global de crítica del presente
Seguir la vida del sitio Cumple con el estándar XHTML 1.0 Transicional Página realizada con hojas de estilos
Porque el Mundo sigue girando